martes, 6 de enero de 2015

Guardián Elemental. Ignis. Capitulo 2

Ángelus Guardián
Ignis

                 Capítulo 2: Otro Mundo
Layo
Pocas veces había escuchado sobre el país de Canterlot, no me llamaba ni la mínima atención, era feliz donde vivía, en Texol; un país que me representaba, elegancia y fortuna, aquí tenía de todo: fama, dinero, mi familia, mi hermanita que tanto quiero, pero mi trabajo es por contrato, algo que yo decidí para viajar a todos los lugares del mundo, ser el gitano más famoso y codiciado de la faz de Vinicia.
Desde que tenía catorce años decidí entrar al circo Patherum de Texol, mis padres no estaban muy convencidos por mis estudios y mi estilo de vida, pero les prometí seguir estudiando y nunca perder la cordura. Y lo cumplí porque cada año me transfería de colegio y de universidad, siempre que me cambiaba de país. Terminé mi noveno grado en Texol. Luego me fui a Urim -un país que mezclaba la tecnología actual con la época medieval, las armas aún eran espadas- ahí saque Bachillerato en Ciencias y Letras, me gusta todo lo que tenga que ver con el área científica; este lugar estuve trabajando para el circo Safim. Al año, fui a  Creeder -un lugar donde solamente existe el poder, tecnología y el dinero- ahí saqué mi carrera de Ingeniero Industrial trabajando con el circo Tardumia, Luego regresé a Texol a empezar la universidad con el circo Patherum otra vez.
Han sido varios trámites a lo largo de mi vida, pero ha valido la pena. Ahora tengo que hacerlo de nuevo a la universidad Del Monte, en Canterlot. Mi contrato dice que si un Director me solicita, debo de ir ahí o si mi actual director renueva mi contrato, este año no fue de mi agrado, pero no puedo hacer nada, esa fue mi decisión hace seis años.
Ya tenía preparadas las maletas, pero antes de irme al avión, pasé por la casa de mi familia a despedirme y darles esperanzas que iba a volver. Cuando iba a tocar el timbre sale disparada Lucía abrazarme.
-No te vayas hermanito, no quiero separarme de ti-dijo mi hermanita en sollozos.
-Lo siento pequeña, pero es mi trabajo y me gusta, no puedo hacer nada, pero te prometo visitarte-
Mi hermana a pasar de sus diecinueve años y su rostro de una gran señorita de ojos acaramelado, que se cuidada muy bien debido a que tenía un buen cuerpo y su cabellara lisa y negra como la noche que siempre lo dejaba suelto; siempre la trataba de pequeña, la protegía de todo y odiaba cuando los hombres la lastimaban solo por aprovecharse de nuestra fortuna debido a que somos los hijos de los dueños del viñero Sir, el más famoso y exquisito del mundo.
-Mi vuelo salé en cinco horas, me tengo que ir-le dije a mi hermanita.
-Está bien Layo con cuidado, hay llamas cuando llegues a Canterlot-
-No te preocupes hermanita-
-Que tengas buen viaje, hijo. ¿Llevas todo tu equipaje y los papeles para la universidad?- reconocí la dulce voz consolador de mi madre
-Si lo llevo, mamá- le conteste sonriendo, ella se preocupada por mi bien estar y mi educación en la universidad, ella no quería, al igual que yo, perder mis estudios de ingeniería.
-Buen viaje- dijo mi padre que estaba atrás de mi madre
-Gracias-
-Hasta pronto hermanito-
-Hasta pronto- me despedí de ellos y me fui directamente al aeropuerto.
***
Llegue a Canterlot, era un país muy interesante con grandes edificios y frondosos árboles, era una mezcla de la tecnología con la flora y fauna, no podía creer que todavía había este tipo de ciudad. Este lugar no era nada comparado con Texol, un lugar inferior.
-¿Qué opinas de Canterlot, joven Layo? -dijo una extraña voz masculina- En tus veinte años, ¿Habías conocido un lugar como este?-
-Es sorprendente, nada más, ¿Quién eres tú?- le contesté con tono de orgullo.
-Soy Kalos, tu jefe-
-Es entonces usted quien me solicitó para venir a este inmune país- le dije de tono burla.
-Claro que lo hice, aquí aprenderás modales- me respondió sin que yo pudiera defenderme, mejor me callé y me dejó que lo acompañara hasta el vehículo. El vehículo era una camioneta  chevrolet modelo 90, no era a lo que estaba acostumbrado, pero le hice ganas.
Miraba el paisaje que era muy bello con las montañas verdes-cafés con su olor confortable, a esa humedad que en pocos lugares se encuentran –una de las razones que le llaman a Canterlot quinto pulmón del mundo- cada una de esas hermosas montañas tenían formas muy raras -a una le encontré forma de cocodrilo era divertido- no me quejaba del lugar. Nunca había visto el lado bueno de este pequeño país.
Observaba cada árbol que pasaba, cada uno era totalmente diferente al anterior, unos eran verde oscuro, otro altos y con tronco grueso, otros sin hojas, otros con flores, otros torcidos y otros con espinas, me asombraba ver mucha diversidad de vegetación en este país.
-¿Qué dices ahora de Canterlot?-
-Opino lo mismo, pero…es un mundo totalmente diferente a lo que estaba acostumbrado-
-Espero que cambies de opinión-
-Lo dudo Kalos- mi orgullo nunca dejaba que me bajará al nivel de él, no era de esas personas con quien yo me relacionaba. Mi nuevo “jefe” era un hombre moreno, un poco más alto que yo y con músculo, ojos acaramelados y cabello castaño oscuro
-Está bien- me contestó entre risas
A lo lejos vi un domo enorme y con forma de nautilius  con varias entradas de madera y la principal era de dos navajas elaborados en vidrio. El circo estaba muy iluminado con reflectores blancos que se movían de lado. Me imaginé que el circo Wonderful Swords estaba en pleno espectáculo. Mis oídos captaron voces que gritaban de  gozo, entre ellos niños, me reí sarcásticamente al pensar en esa palabra, ¿Por qué las personas se metían a tener hijos? ¿Les gusta estar en deudas por los colegios y por el alimento diario? ¿Estar atados a la responsabilidad familiar? Yo, en realidad, no me llamaba la mínima atención.
A la par del domo había un edificio muy alto -quince niveles y, de ancho, diez apartamentos.- Al lado de esa estructura neoclásica había un estacionamiento para treinta carros, pero entre ese al domo era uno enorme lleno de vehículos, el asfalto era gris y las líneas que dividían a los vehículos eran blancas (aunque el color estaba ya apagado por el exceso de aceite y humo negro). Atrás del edificio había un gran terreno de área verde, se admiraba la diversa flora y fauna que rodeaba al circo.
-Bienvenido a Wonderful Swords, tu nuevo hogar- me dijo con mucha alegría Kalos cuando bajamos del auto y se le acercó una señorita quien me llamó mucha la atención, era rubia con ojos azules, de baja estatura, pero eso no importaría con tal de tenerla. Vestía muy elegante, una falda gris con una blusa blanca y un saco de manga corta, traía tacones negros no muy altos
-Gracias- le contesté observando a la joven
-Ahorita hay una función, tengo que ir a ver a los actores, en especial, con tu nueva compañera, antes de mi crítica, Damatris te enseñará tu apartamento- me contestó Kalos y luego se retiró para dirigirse al domo.
-Hola, mi nombre es Layo- me presenté de modo seductor a la joven.
-Buenas tardes joven, soy Damatris, la recepcionista del circo-
-Impresionante, eres muy bonita ¿lo sabías?- le alagué a Damatris.
-Gracias, pero no te ilusiones conmigo, que no ganarás ¿entendido?- me dijo con un tono enojado- aquí es su apartamento, sus llaves y hasta pronto.-
-Gracias señorita-le agradecía a la joven- Disculpe, ¿quisieras salir conmigo?-me burlé de ella por la forma que me negó.-
-No gracias, estoy muy ocupada y Kalos quiere que vayas al salón principal para presentar al elenco- me quedé más asombrado del rechazo, pero la ignoré rápidamente y entré al apartamento.
El apartamento era grande, con 4 habitaciones, una cocina, un mini comedor y una sala de estar, para mí solo era muy grande mi casa. Era blanco el apartamento, ya era deber mío velar por la decoración y administración; tenía una gran ventana que me dejaba ver un panorama espectacular, se veía todo Canterlot. Hermoso la pintura que pareciera que fuera pintado con óleo. 

Empecé a desempacar cuando presentí una mirada, cuando giré a ver quién era, solo vi una cabellera de color castaño oscuro y escuché una puerta que se abría y se cerraba a los segundos. Presentí que iba a cambiar radicalmente mi vida desde este momento.