jueves, 29 de mayo de 2014

Guardián Elemental. Ignis. Capitulo 1


Guardián Elemental

Ignis


Capítulo 1 Alicia en el País de las maravillas
Angie
Todos aplaudían por el gran espectáculo que mostramos. Alicia en el país de las maravillas fue unos de los mejores shows que ha presentado el Circo Wonderful Swords, el mismo acto que sorprendió hace 20 años protagonizado por mi madre, la Reina Circense.

Mi nombre es Angie, soy una joven gitana y trapecista del Circo Wonderful Swords del país Canterlot. Mi estatura es promedio, suficiente para el cargo que tengo. No soy ni delgada ni musculosa, pero tengo un cuerpo excelente debido a tanto ejercicio en el trapecio, mi cabello es castaño oscuro con tez moreno claro debido a las presentaciones bajo el sol. Mis ojos de color café oscuro son la parte que más me gusta de mí porque reflejan mis sentimientos más profundos a aquellas personas que saben ver más allá de lo normal.

Toda mi vida he recibido críticas sobre mi origen gitano, mi marca de nacimiento y, la verdad, no quiero ser como ellos. Ellos buscan pareja a los quince años, yo quiero seguir el ejemplo de mi madre, a pesar de casarse a los veinte años por la presión de sus padres, pudo sacarnos adelante a mis hermanos y a mí,  estando casada con mi padre. Esas críticas nunca me afectan porque siempre llevo en mí las sonrisas de los niños después de cada función. Siempre llegan a felicitarme, a darme flores, me piden autógrafos y, mi petición favorita, son aquellos besos que me dan con sus suaves labios en mi mejilla. A mis dieciséis años de vida, son mis mejores momentos y recuerdos. Cada uno de ellos me recuerda a la niña que aún está en mí y a mi hermanito, Sebastián, de ocho meses que está en casa esperándome.

Al salir del escenario acudieron a mí los niños. Los acepté con todo mi cariño, mientras que Jennifer me presumía de sus fans jóvenes, aunque esto ocurría todo el tiempo.

-Siempre llegan contigo esos niños, aprende algo de mí, que los jóvenes vienen conmigo- me dijo mientras firmaba en las camisas de muchachos de dieciséis o diecisiete años.
-Jennifer eso no me importa, yo solo quiero ver feliz a los espectadores- era la misma discusión de siempre -mira ahí vienen más-.

Esa era mi excusa diaria para poder escapar de esas peleas y ella, como siempre, volvía a creérselas. Jennifer es de mi edad, tez blanca, ojos celeste y más alta que yo. Ella es muy bonita, pero su carácter es lo que siempre falla cuando busca pretendientes para su “futura boda”, aunque claro es el próximo año. Ella siempre ha sido mi rival, tanto para papeles en los shows como en los chicos, no es por presumir, pero los chicos prefieren a alguien dulce que a una testaruda como ella, aunque he tratado de dialogar, nunca accede a mi oferta de amigas.

Caminando de regreso al apartamento me encontré a Kalos, el dueño de Wonderful Swords, nunca se sabe que palabras usará para nuestro beneficio o regaños de nuestros errores. Sus ojos reflejan ternura y alegría, aunque esos son el mayor engaño del Circo.

-Siempre causas satisfacción en tus presentaciones- dijo Kalos con un tono serio- solo te falta más flexibilidad. Eres una gran chica y estrella de este circo, como tu madre-

-Está bien Kalos-dije con todo respeto, pero en su rostro se dibuja un misterio con incertidumbre- ¿Pasa algo?

-Solo una sorpresa para todos Angie, prepárate entonces- rió de oreja a oreja y se fue caminando dirigiéndose a Jennifer
***
Llegando a mi apartamento en el tercer nivel de un edifico donde viven los actores del circo Wonderful Swords, vi maletas y cajas afuera del apartamento continuo. ¿Un nuevo vecino? ¿Quién será? La puerta estaba entre abierta y vi una silueta de un hombre alto vestido de forma muy elegante desempacando. No lo distinguí bien, pero desvié la mirada y entré a mi hogar.
Al entrar, vi a mi madre cocinando unos deliciosos ravioles de carne. A pesar de ser reina del escenario, es una gran chef y madre, ella es muy reconocida por todo el mundo porque ha ganado veinte años consecutivos el trono de los circos, es la famosa Nohemí Quintanilla. Ella me vio con esos ojos castaños rojos y dulces, siempre me traían calma cuando la necesitaba.

-¿Qué tal la función, mi princesa?- me dijo con su dulce voz

-Estuvo de maravilla, mami. ¿Sabes quién es el vecino nuevo?-

-No, pero Kalos lo presentará en la reunión de las siete-

-Está bien, pero presiento que no será muy agradable-

-Tranquila mi amor, te aturdirás-  me dijo mi madre tomándome de la barbilla y dándome un beso tierno en la frente

Después de cenar, mi madre fue directamente a dormir a mi hermanito para ir a la reunión. Yo fui a bañarme para relajarme después de dos días seguidos de espectáculos. Al llegar a mi habitación, lo ví con ojos tranquilos. Las paredes de color durazno, con una ventana lisa con marcos de roble y un pequeño candelabro de cuatro brazos que iluminaban el salón y mi cama; la que conocía mis secretos, mis llantos, mis alegrías y tristezas, mis sueños y metas, una de mis mejores amigas. Estaba en el centro de la habitación pegada la cabecera en la pared. Hablando de amigas, no había llamado a Brittany para ponernos de acuerdo con la pequeña reunión en su casa. Brittany es mi mejor amiga desde séptimo grado, cuando menos me lo esperaba la encontré con un gran corazón lleno de confianza. Tomé el celular y la llamé.

A pesar de hablar con Brittany, no me sentía tranquila. Me acosté en la cama, era suave con las almohadas blancas y de plumas de ganso que eran muy cómodas, pero no dejaba de pensar, estaba inquieta.  Una cosa iba a pasar en el circo, una cosa que no me agradaría en el primer momento, una persona que me iba a dar otra perspectiva en mi país de las maravillas.