Guardián Elemental
Ignis
Prólogo
Estaba sentada en el sofá con figura de alas de
cisne con una delicada decoración hecho de oro y las patas de madera fina. Estaba leyendo un asombroso libro. La Odisea. No me podía imaginar
tanta imaginación que tiene el hombre, cómo un una criatura de un ojo puede
comer hombres teniendo estos la intención de volver sanos y salvos a sus casa;
como un monstruo puede tener seis cabezas con dos patas cada uno, pobre Odiseo
y la pobre Penélope veinte años esperándolo. Estaba tan concentrada que me
asustó cuando entro Gabriel.
-Phinix,
tienes una misión- me dijo Gabriel seriamente- lo manda Dios.
-Me
asustaste Gabriel. –Le dije cerrando el libro de la Odisea.- Está bien. Mientras
sea de nuestro Señor, estoy a sus órdenes- contesté con todo respeto.
-No
solo tú harás la misión. Nanfis, Fedrik y Terra te ayudarán porque son los
guardianes elementales y son hermanos. La misión tiene varias series, la
primera es buscar a los cuatro elegidos y decirles que tienen una misión de
Dios y les concederá poderes según su atributo, pero serán solo para destruir a
Wild o para bien.- Me dijo Gabriel con un tono tierno y con autoridad.
Era cierto, Fedrik,
Nanfis y Terra éramos los guardianes elementales, es decir, los guardianes de
los cuatro elementos naturales; aire, agua, tierra y fuego. Yo era la de fuego,
por eso mi nombre es Phinix viene del ave Fénix, así me puso Dios y me nombro
hace millones de años cuando creo a los ángeles y mil años después me nombró
guardián elementan junto a mis hermanos.
-Con
gusto lo haré, marcharemos en este momento- me dirijí al salón donde estaban
Nanfis, Fedrik y Terra. Cada uno leía un libro diferente.
-Sabes
que los humanos escriben libros muy interesantes, no puedo creer hasta donde
llega su imaginación y creatividad- dijo alegremente Nanfis al verme entrar,
ella leí un libro de amor de un autor italiano.
-Hermanos,
tenemos una misión y hay que partir ahora-dije interrumpiendo a Nanfis.
-Así
es Phinix, ya nos informó Rafael, pero quiénes son los cuatro elegidos, Dios
quiere que los vayamos a buscar, Él no nos dirá, tendrá sus razones- comentó
Fedrik viendo al mundo de los humanos desde la ventana.
El salón era una gran
biblioteca, las paredes color oro y las columnas tenían de decoración unas uvas
y pan, que significa la última cena del Hijo de Dios, Jesús, y la puerta era de
madera con la decoración de un cordero y un racimo de trigo en su hocico. La
biblioteca contenía cada libro de cada autor del mundo desde que nació la
literatura, por ahora estaban los humanos en el siglo XVIII. Ellos lo nombraran
en el futuro, no más de ciento cincuenta años, la Revolución Industrial.
-¿Tardaremos
años?- preguntó muy preocupada Terra, cerró el libro con pasta verde musgo con
las letras del título color dorado.
-A
las órdenes del Señor-Contestamos los cuatro en coro con un tono celestial y
partimos hacia el mundo misterio que creo Dios para los humanos hace millones de años.
Por favor deja tu comentario. Espero que les haya gustado.
Cada semana publicaré otro capítulo de Guardián Elemental. Ignis.